Juan y sus piezasJuan era un niño de diez años.
Tiene el pelo moreno, los ojos negros, la nariz pequeña y la boca sonriente.
Va vestido con una camiseta azul, unos pantalones negros y unos zapatos grises.
A Juan le gusta ser albañil por eso siempre está jugando a las piezas.
Y se pone su casco amarillo.
A él no le gusta compartir sus piezas porque piensa que si se las deja a otros, las pueden perder.
Entonces ellos tampoco le dejan sus juguetes.
Pero en la escuela él quería jugar con alguien.
Entonces Juan no tuvo más remedio que dejarle sus piezas.
Como no las perdía Juan se las dejó siempre que se las pidiesen.
Ellos también compartieron sus juguetes con Juan.
Cuando llegó a casa se lo contó a sus padres.
Pero fue a buscar a su perra Luna.
No la encontraba por ninguna parte.
Pero entonces miró al techo y allí estaba flotando en el aire.
Cogió la escalera de su padre y lo bajó.
Es que se había comido un globo y por eso flotaba.
Fueron al veterinario y se lo sacaron.
Así Juan aprendió a dejar sus piezas y la perra a no comer globos.Autora: Pilar Perea