sábado, 5 de noviembre de 2011

Ana Sanz



Tarde de Verano
El reloj daba las cuatro
en una calurosa tarde soleada.
Los niños jugaban con gritos.
La casa queda solita.
Las flores adornaban con colores
sobre los verdes prados.
Los árboles llevan frutos.
Tenían curadas las heridas.
El reloj dio las seis.
La tarde todavía no terminaría.

Autora: Ana Sanz