sábado, 5 de noviembre de 2011

Dolores

Una aldea generosa

En una silenciosa, pobre, pequeña, agradable y antigua aldea, vivía Juanjo, un niño de 10 años moreno, alto, bien vestido y bien alimentado, pero hay una cosa de él que es muy mala: ser tan caprichoso. Cada vez que le pide algo a sus padres se lo compran solo con decir mami..........¿ me compras esto? la madre se lo compraba.
Y cada vez que veía a alguien muerto de hambre se reía de él.
Su madre estaba tan ocupada que no le había enseñado a ser educado, al igual que su padre.
Hasta que un día el padre dejó al jefe en ridículo delante de toda la aldea, y perdió el trabajo. La madre sin haber querido hecho veneno en una sopa al darle con el codo. Así que se quedaron pobres. Al ver toda la gente lo que sufrían sin un céntimo pidió al jefe y al empresario del restaurante que a todo el mundo se le da otra oportunidad. Recuperaron el trabajo pero..... había algo que no les gustaba, cuando estuvieron sin trabajo la gente tenía dinero pero ahora estaban como antes muertos de frío, hambrientos, sedientos y sin un lugar donde descansar.
Así que repartieron el dinero y aunque Juanjo y su familia estaban en ruina les daba igual, porque habían hecho feliz a mucha gente.

"Porque ser generosos es lo mejor"
Autora: Dolores Jordán Villar