martes, 17 de enero de 2012

Raúl




“El kiosco mágico”
Un día, en Bailén, a ocho de enero.
Una niña llamada Natalia, que tiene diez años, cambio de casa.
Se mudo, a la calle Venezuela.
Enfrente de la calle, había un quiosco. Allí era donde Natalia iba a comprar, chuches día, tras día.
Al kiosco no entraba mucha gente a comprar.
Así que, no ganaban dinero.
Natalia, ya llevaba en el nuevo barrio un mes.
Al mes y medio la tienda cerro porque no iba nadie más que ella.
Natalia se dio cuenta al siguiente día de que había cerrado.
Al día siguiente Natalia, salió a recorrer mas barrios, buscando una tienda.
En la calle Cuba encontró una, que se llamaba “El kiosco mágico”.
Natalia entró y pregunto:
-¿Por qué se llama la tienda, así?
-Porque esta tienda y todo lo que hay en esta tienda es mágico.
-¿Y qué podría hacer yo, para poder cumplir mi deseo de ser maga? -preguntó Natalia.
-¡Si tú, el deseo quieres cumplir, tendrás que tragarte un regaliz!
-Respondió el quiosquero cantando.
-Dame un regaliz por favor.
-Toma y adiós.
-Adiós.
Natalia, se tragó el regaliz, y en el instante, que se lo tragó, “El kiosco mágico” desapareció.
Natalia se hizo mayor, y cuando tuvo los veinte años fue una maga muy famosa.
Cuando tuvo los treinta años, compró el kiosco que había enfrente de su casa. Y fueron muy felices, los niños porque volvieron a tener tienda.