martes, 21 de febrero de 2012

Manuel López


EL NIÑO FUTBOLISTA


Habia una vez un niño que le gustaba mucho el deporte, tanto que convenció a su madre,para que lo apuntara a fútbol.

El niño iba mal en los estudios, y su madre le dijo que si aprobaba los exámenes, le apuntaba. El hizo caso a su mamá y consiguio meterse en el equipo de fútbol era muy tímido y no se relacionaba con casi nadie.

Entrenaba dos dias a la semana, y los sábados jugaban el

partido.

En el grupo habia dos niños que solo querian jugar ellos, no pasaban la pelota y solo pensaban en ganar.

Un dia el entrenador, decidió sacar al niño al campo y no logró tocar la pelota.Se fue llorando a los vestuarios, y el entrenador salió detras de él, le consolo y le prometió que el proxímo partido, saldrían todos los niños menos los dos que jugaban solos.

Llegó el dia, y lo hizo, salieron todos menos los dos.Ganaron 7 a 1 un récord, los dos niños no lo creian, y salieron del campo abucheados, no

volvieron a asomar por allí nunca, puesto que estaban avergonzados.

Autor Manuel López


EL libro magico

Habia una vez un niño, que se sentia triste y solo.Un dia decidió

ir a la biblioteca del colegio, buscando un libro en la estanteria,

notó como escuchaba voces, lo abrió y se dio cuenta de que el libro era mágico.Éste le preguntaba porque estaba tan triste,

que si lo leia le cambiaria la vida.El niño comenzó a leerlo y el

libro no paraba de gastarle bromas.Tanto se reia, que todos los niños de la biblioteca querian estar a su lado.Desde aquel dia

fueron muy buenos amigos, y gracias al libro mágico, el niño nunca volvio a estar triste y solo.

Autor Manuel López

Ana Torres

Un cuento de un sabelotodo”

Esto es un niño que se llamaba Sabelotodo. Un día va a escuchar una conversación de sus amigas y escucha que están hablando de él.

No le sento muy bien pero como era un sabelotodo un día se llevo un puñetazo que le pego su amigo.

Cuando fue a decirselo a la profesora le dijo que eso era porque no tendría que escuchar las conversaciónes de los demás y asi fue: no las escucho más y se ahorro muchos problemas.

Él no se quería juntar con sus amigos, pero se tuvo que juntar con ellos porque si no su profesora le regañaba y el no queria que lo castigasen.

Más tarde se fue a saberlotodo por que el era sabelotodo. Bueno, ya era denoche y su madre le dijo que era muy tarde para llegar a esas horas a su casa y su madre no le abrío la puerta para que la proxima vez no llegue tarde y el tenía hambre.

Espero que vosotros no hagaís lo mismo que el porque sino os pasara lo mismo. Portaos buenos con vuestros hermanos/as pues.

Autora Ana Torres

domingo, 19 de febrero de 2012

jueves, 16 de febrero de 2012

Invisibles




“Sampe y yo somos invisibles “

Una mañana esplendida me desperté a la misma hora que mi hermana .

Nos tomamos una tostada y un vaso de leche .

Cuando paso un rato fuimos a despertar a mis padres que estaban durmiendo .

Ellos se despertaron y no nos hicieron caso.

Yo le estuve hablando y ellos no me escuchaban .

Sampe y yo nos enfadamos mucho y nos tiranos todo el día en nuestra habitación .

Al día siguiente me miré en el espejo y no ve veía .

Se lo explique a mi hermana y ella se quedó asombrada.

Nosotros hicimos unas cuantas travesuras pero en fin .

Yo le hice cosquillas a mi abuela porque siempre se asusta .

De repente se me quitó lo invisible y mi abuela me pilló .

Las dos nos fuimos corriendo a mi cuarto y nos acostamos.

Ese día fue el mejor de nuestra vida.

Mi hermana me dijo que eso fue del batido.

Así que cuando nos bebíamos el batido nos hacíamos invisibles .

Así acaba un cuento lleno de travesuras.

Autora: Noelia Arboledas

Yo soy invisible

Una mañana luminosa y soleada cuando me desperté empecé a recordar todo lo del día anterior. Me acordé de el mar tan brillante y relajante que parecía que todavía estaba allí. De repente oí a mi prima que decía a mi madre:

· Todavía está durmiendo- dijo mi prima

· Sí, porque lo preguntas-le respondió mi madre- te ha hecho algo malo

· No

Le susurro algo al oído y desde aquel día noté algo extraño. Cuando me levanté le dije buenos días y no me contestaron era como si fuese invisible pasó un buen rato y seguian sin decirme nada6hñ`. Pensé que nadie me quería y me escapé. Al pasar dos horas y media me encontraron en un rincón de la playa. Fuimos a casa Pepe un restaurante de Nerja donde me encantan los escalopes. Estaban todos mis titos , familiares y amigos. Todo había sido para celebrarme mi santo bueno mejor dicho Santa Ana

Autora: Ana Sanz

Yo soy invisible

Erase una vez una niña llamada Laura que quería ser invisible. Vivía en Sevilla y tenía ocho años; se lo contó a su madre y esta se rio. Ella se puso muy triste y nunca olvidó su sueño. Cuando tenía 18 años, pasó por el cielo una estrella fugaz, y pidió que fuese invisible.

Se le concedió el deseo y se transformó en invisible. Cuando quería ponerse visible solo tenía que hacer un ¡plis-plas! Y cuando quería ponerse invisible hacía lo mismo.

Autora: Lourdes Medina

“Laura la niña invisible”

Había una vez en un pueblo muy pequeño una niña llamada Laura que tenía un sueño “ser invisible”. Un día iba caminando por el bosque y se encontró una bola de cristal. Esta le dijo que le concedería un deseo. La niña se lo contó y la bola le advirtió que antes tenía que jugar con una chica que no le caía nada bien. Cuando jugó con ella “era invisible”: asustaba a todo el mundo, evitaba que hubiera caídas, accidentes y peleas.

Por la noche llamo a la bola, vino pero cuando estaban hablando cayó y se rompió. La pego con pegamento pero no funcionó. Fue a el brujo del pueblo a pedirle ayuda, este le pidió un diente de león y una fresa. Ella fue a la frutería y la cogió sin pagarla y bosque por el diente de león. Cuando lo llevó hizo una poción pegó la bola y le concedió el deseo de “ser visible”. Luego le pagó al frutero las fresas. Este sorprendido le dio la gracias.

Y así acaba la historia de una niña “invisible.”

Autora: Elena Camacho López.

Yo soy invisible”

El sábado pasado me levanto de la cama a las 11:30; entonces le digo a mi hermano:

-Buenos días, Juan.

Y no me contesta porque no me ve. Cuando le hablo a mi madre y tampoco me contesta. Me miro en el espejo y no veo nada ¡¡Soy invisible!!

Ese día era mi cumpleaños y yo tenía ganas de gastarle bromas a mis amigos y amigas, pero cuando quise acordar ya me había puesto normal.

Yo estaba extrañada hasta que me enteré de que una bruja me había hecho un conjuro para que la próxima vez no le pegue a mi hermano, porque nos llevamos fatal.

Y así aprendí la lección. Ya no lo hare más y espero que vosotros no le peguéis a vuestros hermanos pequeños o si no os pasará lo mismo que a mí.

Espero que os gusteeee

Autora: Ana Torres

Yo soy invisible.

Un día por la mañana cuando me desperté y me vestí fui a peinarme y no me veía en el espejo. Me puse nervioso porque era invisible y corriendo me fui al colegio sin decírselo a mi madre. Cuando llegue al colegio habían cerrado y pensé:

- Si soy invisible podré atravesar las puertas.

Y como había un niño que casi siempre me pegaba le di un pescozón por todo lo que había hecho.

Fue un día muy divertido, pero cuando llegué a la casa ya no era invisible. Y ya fue todo normal como siempre.

Autor: Jesús Ramírez

“Yo soy invisible”

Un día me levanté de la cama con mucha sed y bajé a la cocina.

Cogí un vaso de agua que había en la encimera y me lo bebí,después me acosté,porque eran las seis en punto.

Cuando mi madre me despertó,me duché,me vestí,desayuné y me lavé los dientes.

Cuando fui al colegio entré en clase y el maestro dijo que yo había faltado.

No sabía por qué había dicho eso porque yo sí estaba.

Cuando tocó la sirena para ir al recreo,fui a la clase de mi mejor amiga,llamada Ruth.

No se por qué pero cuando la llamé,ella decía que quien era el que le hablaba.

Yo creía que era porque no veía bien,pero no era por eso,porque estaba hablando con otra niña.

Estaban hablando de mí,decían que no había ido.

Pensé que si era invisible podría hacer lo que quisiera.

Me metí en el cuarto de baño de los chiquillos,no me descubrieron.

Pero luego me preocupé porque mi madre se preocuparía si no aparecía.

A la mañana siguiente,mi madre estaba llorando porque yo no aparecía.

No sabía lo que hacer para volver a la vida normal,pensé en beber fanta de naranja.

Creía que no funcionaba,lo descubrí cuando entré en mi clase para ver las notas de los exámenes.

Entró el maestro y me quedé de pie porque creía que todavía era invisible.

Godofredo,el maestro,me dijo que qué hacía allí,le dije que estaba buscando una horquilla que se me había caído.

Él no se lo creyó porque me había visto los exámenes en la mano,yo me quedé pasmada.

Me castigaron un mes sin gimnasia y sin recreo, casi lloré pero aguanté.

Llegué a mi casa y mi madre me abrazó muy fuerte y yo le di un beso muy grande.

María,mi madre,me regaló una mochila de marca y un colgante con mi nombre:Marta.

Yo salí a la calle para comprarle un collar y un colgante con su nombre,yo le dije una mentira.

No me atreví a decirle que iba a salir a comprarle un regalo porque sino no sería una sorpresa.

El regalo me costó cincuenta euros porque era de bisutería.

Le gustó mucho y empezó a llorar,era porque nadie de sus hijos le había regalado un collar y una pulsera con su nombre.

Y así acaba este cuento tan bonito y tan feliz.

Autora: Marta López

La primera tarde después de Navidad

Hemos terminado de leer este cuento y nos ha gustado mucho. Podemos leer algunos resúmenes enviados por los/as compañeros/as de clase.

La primera tarde después de navidad

Marta escuchó tras el sofá una extraña conversación entre su madre y su abuela. Era que la tía Melinda quería verlos porque hacía mucho tiempo que no los veía. Cuando llegaron a su casa Nacho el hermano de Marta le preguntó a la abuela y a las Tatinas que son las hermanas de la abuela que dónde vive porque solo se veía una casa pequeña. Cuando entraron en ella se quedaron boquiabiertos nunca habían visto algo igual. Pero hubo un momento muy trágico, la tía Melinda le enseñó una llave y un Wolgan se la llevó a su rey. Marta y Nacho fueron a buscarla con la ayuda de un árbol que le dio una capa invisible y también un silbato por si necesitaba ayuda. Lo peor fue que uno de los Wolgan los descubrió y los llevaron hasta el rey. Nacho se acordó de que llevaba chocolate y mientras estaba despistado le hecho chocolate por la cara le quitó la llave y tocó el silbato. Se la devolvieron a la tía Melinda y cuando Marta y Nacho tuvieron hijos le pasó lo mismo

Autora: Ana Sanz



“La primera tarde después de Navidad”

Había una vez una niña llamada Marta y un niño llamado Nacho.

Ellos decidieron ir a visitar a su tita Melinda que llevaban mucho tiempo sin verla .

Cuando llegaron a la casa de la tita Melinda ella le dijo que había una norma que era :

que los relojes se los tenían que quitar porque en esa casa todos los relojes se paraban.

La tía los llevó a una habitación en la que toda estaba llena de juguetes.

Al cabo de un rato la tía Melinda los llamó porque ya era la hora de merendar .

Cuando acabaron merendar , Melinda , los llevó a una habitación en la que estaba llena de cartulinas , lápices...

Seguidamente,Melinda, los llevó a una habitación muy hermosa que estaba completamente llena de chucherías .

Melinda los llevó a unas cuantas mas de habitaciones .

La última habitación fue la de el jardín del verano.

En ella había unos columpios para dos personas pero como Nacho y Marta se llevaban tan mal no se querían montar juntos.

Ellos se bañaron en una piscina .

Al cabo de media hora se entraron para la casa y vieron una puerta que la tía no le había enseñado.

Marta le preguntó que era esta puerta.

Ella le respondió que era la puerta de la navidad eterna.

Marta le dijo que le enseñase esa puerta pero Melinda le dijo que se la podían quitar unos bichos llamados Wolgan .

Marta la convenció y le enseño la habitación .

Cuando salió dejó la llave y la luz de la casa se paró y Melinda gritó:

_¡Los Wolgan se han llevado la llave !

Ella se quedo muy triste.

Marta y Nacho fueron al jardín y un árbol le dio un chaquetón que le hacía invisible .

Ellos se metieron en la casa de los Wolgan y el rey de los Wolgan le dijo que si preferían la mazmorra o el centro de aprendizaje.

Ellos cogieron la trufa de chocolate y se la dieron el Rey él empezó a vomitar y Marta cogió la llave .

Marta y Nacho salieron de la casa de los Wolgan.

Marta , Nacho , la abuela y las tatinas se fueron contentos y muy felices.

Así acaba una bonita historia.

Autora Noelia Arboledas

Nacho y Marta:

Son dos hermanos que se llevan muy mal y su madre le dice que la abuela y las Tatinas le van a llevar a casa de su tia Melinda y allí corren muchas aventuras y las secuestran unos Wolgan y les quitan la llave de Surum. Cuando van al cuarto de los juguetes y de golosinas Nacho se lleva un chocolate en el bolsillo por si le surgiera algo.

Entonces un árbol le da unas capas para hacerse invisibles de caca de murciélago; entraron y empezaron a caérsele trocitos de caca de murciélago y...... los pillaron. Pero Nacho sacó de su bolsillo el chocolate derretido y se lo untó por la cara del Rey y como los Wolgan vomitan cuando le dan chocolate empezó a vomitar y cada vez hasta que se pudieron escapar porque menos mal que las Tatinas y la abuela los llamaron y se pudieron escapar y ya se fueron a su casa.

Autora: Ana Torres

“La primera tarde después de Navidad”

Marta y Nacho son dos hermanos que se llevan muy mal,pero los dos odian el día después de Navidad.

Cuando Marta estaba escondiéndose de su hermano,detrás del sofá,escuchó una conversación entre su madre y su abuela.

Decían que su tía Melinda,aunque Marta y Nacho no la conocían,debían ir a visitarla.

Su madre no quería,pero su abuela la convenció. Entonces la madre de Marta y Nacho le dijo que no hicieran nada de trucos.

Ellas no se enteraron de que Marta estaba escondida en el sofá,a ella le había intrigado la que había dicho su madre,lo de nada de trucos.

Su madre le dijo que tenían que estar a las ocho en punto en la casa,tardaron un cuarto de hora en llegar a la casa de la tía Melinda.

Cuando entraron en casa de la tía,ella le dijo que se tenían que quitar los relojes.

Entonces las Tatinas,la abuelas,Nacho y Marta se quitaron los relojes,y la tía Melinda les enseñó la casa.

Le enseñó la pastelería,el patio,la terraza......

En el patio un muñeco de nieve se quitó el sombrero y en la terraza un árbol extendía las ramas para tapar a las personas.

Cuando salieron de allí vieron una puerta pequeña y roja.

Se fueron al salón y Nacho le preguntó a la tía Melinda que si le enseñaba la llave de la puerta pequeña.

Melinda fue a cogerla y cuando se la enseñó se apagó la luz y cuando se encendió la llave no estaba.

Ella pensó que habían sido los Wolgan,que eran malos,y la tía Melinda empezó a llorar.

Se fueron al cuarto de los juegos,entonces se le ocurrió a Marta que le podían preguntar al árbol.

Se lo dijeron al árbol y él les ayudó,los hizo más pequeños y los tapó con caca de murciélago,que les hacían invisibles.

Entraron por la puerta y un Wolgan los pilló,los llevó con el rey que se llamaba Sinesio 3.

Les dijo que eligieran entre ser un Wolgan o ir a las mazmorras,él le dijo que le dejaba cinco minutos para elegir.

Nacho se sacó un trozo de chocolate,que odiaban los Wolgan,le dio otro a Marta.

Cuando Sinesio 3 entró donde estaban los niños y ellos le estamparon en la cara el trozo de chocolate.

Entonces Marta tocó el silbato,que le había dado el árbol,y de repente el suelo tembló.

Salieron del reino de los Wolgan,y su abuela la estaba llamando.

Cuando entraron al salón,Nacho le enseñó la llave a Melinda y ella le dijo que no volvería a olvidarlos.

Se fueron de allí y olvidaron lo que había pasado.

Se hicieron mayores y Nacho tuvo dos hijos y Marta una niña.

Así acaba este cuento tan bonito.

Autora: Marta López