miércoles, 1 de febrero de 2012

García Lorca en el aula













LORCA PARA NIÑOS

El niño, alegre y contento,

viste el mundo de color

y hace que su alrededor

cante al agua y ría el viento.

Con sus patosos andares,

quiere explorar el lugar.

Antes de empezar a hablar,

ya tararea cantares.

Consigue ser siempre el centro

y brilla como un lucero.

Ingenioso y zalamero,

hace cosquillas por dentro.

Lo que Federico adora

es jugar con marionetas,

dibujar en sus libretas

y leer a cualquier hora.

Desde muy temprano aprende

a rasguear su guitarra.

Canta como una cigarra.

¡El chiquillo tiene duende¡

Se marcha a Madrid y allí

vive una gran experiencia:

se aloja en la Residencia

con Buñuel y con Dalí.

Enviado por Ana Torres