jueves, 24 de mayo de 2012

El espejo mágico


 
El espejo mágico”

Habia una vez una niña llamada Regina. Vivía en Granada con su familia y un hermanito pequeño de un año. Una mañana se levanto abrió la cortina y se asomó a la ventana. Ella no se lo podia creer estaba nevando. Corriendo se puso la ropa, sus guantes, bufanda y salió a la calle a jugar con la nieve blanca. Se tumbó en el suelo y empezó a hacer con los brazos ángeles. Cuando estaba tumbada notó un cristal escurridizo, se levanto y lo cogió era un espejo mágico. Regina dijo:
-Ojalá que este espejo me conceda mi deseo.
El espejo hablo y dijo:
-¿Quieres un deseo?
-Si.-contestó Regina.

Regina pidió su deseo que era un enorme osito de peluche de color marrón con su traje de cuadros rojos y amarillos. Regina entró en su casa y fue al cuarto de su hermanito Javier. Y le dijo a su hermanito:
  • ¿Cuál es tu deseo?
  • Un perrito de peluche pequeñito con una gorra roja y su traje morado.
    Regina pidió el deseo de su hermano. Ella dejó el espejo en la mesita del cuarto de estar. Y fue a buscar un libro de poesías. Su hermano llegó al cuarto de estar y lo cogió. Vio a su hermana y lo tiró al suelo sin darse cuenta. Regina empezó a llorar poque ya no se podía arreglar. Pero se acostó, y por la noche, un chiquitito duende le trajo otro y le escribió una cartita pequeña que decia: -Guárdalo en un sitio seguro. Adios.
    Ella cuando se levantó y lo vio, se lo dijo a sus amigas y ellas se quedaron muy sorprendidas. Regina estaba muy contenta de lo que habia pasado este fin de semana. Y colorin colorado este cuento se ha acabado.
Autora:Maria Cuadrado planas.

El espejo mágico
Había una vez una niña llamada Disi que vivía sola. Un día jugando con la fría nieve se encontró un precioso espejo. Era de bronce con flores en color beyge preciosas. Lo miró por delante y luego por detrás y ponía un nombre Disi. La niña se quedó extrañada al ver que ponía su nombre. De pronto apareció un hada y le dijo:
-Hola princesa Disi, ¿te gusta tu espejo?
-Si, pero... pero yo no soy princesa.
-¡Cómo que no! del reino de la purpurina. Por cierto me llamo Gina.
-Hola Gina.
-Bueno lo que te decía tú si eres princesa. Y este espejo cuando necesites ayuda lo tienes que agitar te la conseguirá y vendrán unas hadas a protegerte. Pero recuerda tienes que agitarlo para que funcione.
Estos estuvieron un rato hablando y el hada. Se fue ha vivir al reino de la Purpurina. Había muchos tipos de hadas de la luz, del agua, de las flores, reparadoras, del aire, de la purpurina...
A medida que pasaban los días le apareció su don: hada de la purpurina; le salieron unas preciosas alas y un vestido. Fue a recoger purpurina a la estrella de la purpurina para adornas su casa y la secuestraron unos trols malvados. Se acordó del espejo fue a agitarlo y se lo quitaron; entonces empezó a gritar. Un hada que pasaba por allí y la holló gritar entró en la cueva. Desató a Disi; mientras esta corría porque si mojas a un hada no puede volar distrajo a los trols mientras el hada cogió el espejo lo agitó y enseguida vinieron las hadas a ayudarle. Se la llevaron volando cogieron la purpurina para adornar su casa, y volvieron al reino de la Purpurina.
Autora: Elena Camacho