domingo, 28 de octubre de 2012

ELENA


La ciudad del futuro
Había una vez un niño llamado Pablo, iba en su coche volador por el cielo y oyó a un habitante gritar. Ese habitante era su madre; ¡su casa estaba quemándose!
Él llamo a los bomberos.
Venían deprisa pero... El Malvado Príncipe Guillermo no
los dejó pasar. Pablo se convirtió en un valiente guerrero:
con un casco dorado, el pelo gris, una capa roja, el cuerpo azul, una especie de falda marrón que le cubría el pantalón, el cinturón y su escudo dorado.
Al final ganó Pablo y los bomberos pudieron apagar el fuego de su casa. Por luchar contra El Malvado Príncipe Guillermo ,desde entonces le llaman:
PABLO EL VALIENTE” y le hicieron una estatua flotante
en su honor. Cada vez que había un problema Pablo les ayudaba y a la gente que le necesitaba para cualquier
otro problema.
Los habitantes de esa ciudad ya no volvieron a estar en peligro porque Pablo los salvaba del El Malvado Príncipe Guillermo que siempre estaba haciendo de las suyas.
Autora: ELENA



LAS MONEDAS PERDIDAS
Os voy a contar una historia que en realidad es una aventura que le acorrió a mi hermana Casandra. Una mañana mi hermana fue a la plaza a comprar, se dio cuenta de que le faltaba algo, era el dinero se lo había dejado en casa. Se encontró con una cosa que le alegró mucho “dinero”. Ella lo cogió y cuando lo iba a llevar a la comisaría un niño muy malo que ella conocía se lo robó.
Fue a la policía se lo explicó todo, ellos le ayudaron a encontrarlo. Al final el dueño vino a preguntar por si alguien lo había traído. (justo en ese momento venían de encontrar al ladrón.) El hombre le dijo a mi hermana:
  • Hola, muchas gracias niña ¿cómo te llamas?
  • Hola, me llamo Casandra, de nada.
  • Por haber entregado el dinero a comisaría te voy a dar una recompensa.
Después la obsequió “una buena obra con otra buena obra”
Autora. Elena Camacho López