La
ciudad del futuro
Había
una vez un niño llamado Pablo, iba en su coche volador por el cielo
y oyó a un habitante gritar. Ese habitante era su madre; ¡su casa
estaba quemándose!
Él
llamo a los bomberos.
Venían
deprisa pero... El Malvado Príncipe Guillermo no
los
dejó pasar. Pablo se convirtió en un valiente guerrero:
con
un casco dorado, el pelo gris, una capa roja, el cuerpo azul, una
especie de falda marrón que le cubría el pantalón, el cinturón y
su escudo dorado.
Al
final ganó Pablo y los bomberos pudieron apagar el fuego de su casa.
Por luchar contra El Malvado Príncipe Guillermo ,desde
entonces le llaman:
“PABLO
EL VALIENTE” y le hicieron una estatua flotante
en
su honor. Cada vez que había un problema Pablo les ayudaba y a la
gente que le necesitaba para cualquier
otro
problema.
Los
habitantes de esa ciudad ya no volvieron a estar en peligro porque
Pablo los salvaba del El Malvado Príncipe Guillermo
que siempre estaba haciendo de las suyas.
Autora:
ELENA
LAS
MONEDAS PERDIDAS
Os
voy a contar una historia que en realidad es una aventura que le
acorrió a mi hermana Casandra. Una mañana mi hermana fue a la plaza
a comprar, se dio cuenta de que le faltaba algo, era el dinero se lo
había dejado en casa. Se encontró con una cosa que le alegró mucho
“dinero”. Ella lo cogió y cuando lo iba a llevar a la comisaría
un niño muy malo que ella conocía se lo robó.
Fue
a la policía se lo explicó todo, ellos le ayudaron a encontrarlo.
Al final el dueño vino a preguntar por si alguien lo había traído.
(justo en ese momento venían de encontrar al ladrón.) El hombre le
dijo a mi hermana:
- Hola, muchas gracias niña ¿cómo te llamas?
- Hola, me llamo Casandra, de nada.
- Por haber entregado el dinero a comisaría te voy a dar una recompensa.
Después
la obsequió “una buena obra con otra buena obra”
Autora.
Elena Camacho López

