En
la Prehistoria
Había
una vez un poblado muy pequeño llamado Roqué y sólo tenía cuatro
casas. Esas casas estaban construidas de paja y tenían un gran palo
en mitad de la casa. Los habitantes eran muy generosos y amables.
Todos los días, los niños, correteaban de un lado para otro, muy
felices. Hasta que un buen día uno de ellos desapareció. Todos muy
preocupados y desesperados fueron a buscarlo por los alrededores y a
preguntar a los pueblos vecinos. No dio respuesta. Llevaban días y
días buscándolo, y nada. Un día nublado, decidieron ir todos al
pequeño bosque de Roqué. En mitad del bosque hallaron una casa muy
vieja. Entraron y vieron al niño atado. Lo liberaron y regresaron a
Roqué. Todos muy contentos, hicieron una gran fiesta. Al día
siguiente, al salir de sus casa vieron a un hombre muy enfurecido y
este dijo:
-¿Quién
ha robado mi almuerzo?
Todos
dijeron:
-¿Qué
almuerzo?
-¡El
niño que me iba a zambullir!- contestó el hombre.
-¿Conque
has sido tú el que me has raptado a mi hijo y encima ibas a
comértelo?- dijo la madre del hijo al que raptaron.
-Pues
sí, y que vais a hacer. ¡Soy invencible!- se burló el hombre.
-Conque
invencible, nooo- dijo un adulto.
Todos
se cargaron las manos de piedras y empezaron a tirárselas. El hombre
salió corriendo y no regresó jamás. Así, todos los días, los
niños y adultos, vivieron felices para siempre.
Autora:
PILAR
